La maté por una Pepsi (II)
Cinco y cuarto de la tarde, suena el tono de piratas del caribe en mi móvil, significa que ha llegado un mensaje de texto.
“A las 00:05 en el parque, concretamente en la montañita de los Teletabbies. Chicho Terremoto”
Chicho requería de nuevo de mis servicios, pasé el día bastante nervioso, esperando la hora. A las doce menos cuarto salí de mi casa en dirección al parque “Infanta Elena”.
Entré por la puerta principal. Estaba todo muy oscuro y hacia mucho frio, me encogí confiando en la calidad de mi anorak y avancé todo recto hacia el punto de reunión.
Iba llegando cuando vi la silueta de Chicho y la de un hombre calvo. Al llegar Chicho sonreía pero no pasaba lo mismo con el calvorota que tenía las lágrimas saltadas.
- Me alegro de verte de nuevo mi sicario preferido- Dijo Chicho sonriente.
- Aaaaaaaaiiiiii- Le dije en tono amistoso.
- Voy al grano, ¿ves a este hombre de aquí? Este hombre es coleguita mío desde la guardería, hace unos años fue violado y enculado por un gordo, feo y medio calvo de casi dos metros que le entalló su pequeño pene por el recto del ano. Quiero que lo liquides - Dijo Il capo Chicho casi sin respirar.
- Joder Chicho, no puedo matar a más gente, he visto en la tele que es malo- Le contesté preocupado.
- ¿Quieres volver a probar el dulce saber de una Pepsi?- Exclamó Chicho con el gesto fruncido.
- ¡Eh, Eh, Eh! Acepto, no hace falta que te pongas así joder- Le dije sobrecogido.
Me explicó los puntos del crimen, los datos de la victima y la forma en que debía hacerlo.
El nombre de mi victima era Nacho Allende, su alias, Torbe. Era un gordo peludo de expresión estúpida, vivía en Bilbao y se dedicaba a rodar porno con una polla realmente ridícula.
Debía de concertar una cita con el haciéndome pasar por una chica que quería probar en el mundo del porno. Y cuando cayera en mi trampa ya podría liquidarlo sin demasiados problemas.
Le mandé un email “Hola soy una chica de 19 años sevillana y de buen ver, estoy bastante interesada en hacer porno, me desplazo. Te adjunto mi teléfono: xxx xxx xxx”
A las dos horas de enviarle el email me llamó.
- ¿Si? - Dije con voz femenina.
- ¿Hola? Buenas soy Torbe, ¿qué tal? ¿Cómo te llamas? - Dijo el obeso ser.
- Me llamo Lucia, y quiero hacer porno. - Le dije con voz cachonda.
Mantuvimos una larga conversación. A las tres horas ya estaba en un avión rumbo a Bilbao con una dirección en mi mano, la dirección de mi próximo asesinato.
Llegué a donde el papel me indicaba y llame al portero, no obtuve respuesta por lo que llame al móvil de muchacho del vientre agradecido.
- Hola Torbe, ¿Dónde estas?-
- Ahora mismo estoy ahí guapísima, no tardo, es que he ido a la farmacia a por viagra. -
Lo esperé en el portal, cuando fuera a entrar le daría caña de lomo. A los diez minutos su sombra desde lo lejos empezó aparecer, el hijo puta debía medir alrededor de 190 cm., era una puta bola gigantesca, un King África en blanco.
Pasó por mi lado y se paró en el portal, me miró y me preguntó – Perdona chaval, has visto una chica joven por aquí – y le contesté – mmmm no –
Cogió su móvil y llamó, empezó a sonar mi móvil… el gordo me miró incrédulo, aunque creo yo que por su interior corría estupor y miedo. Antes de que abriera la boca le eché spray antiviolador en los ojos.
Cayó al suelo y le dí un certero golpe en la nuca que lo dejó inconsciente. Lo arrastré hasta el ascensor y lo subí a su casa, ya dentro esperé a que despertara.
Saqué mi pistola y nada más que abrió los ojos le disparé en una oreja ¡El hijo de puta empezó a chillar como una cerda! No paraba de chillar y sangrar como una cerda, le corté las cuerdas vocales con una navaja-hoz que me había regalado mi amigo Pera para que nadie escuchara su agonía. Le miré de reojo y pese a que era semicalvo tenía largas patillas, me acerqué a él y se las corté. Murió al rato desangrado.
Ciertamente le tenía asco a este personaje desde lejos, fue un alivio poder acabar con su mísera vida, puto gordo ya no la cagaras más con tu blog absurdo.
Al llegar vi a Chicho besando a su colega el calvo, se ruborizó y me dijo:
- Buen trabajo joven padawan, ahora tendrá Pepsi hasta nueva orden. Toma amigo -
Y me dio una Pepsi súper refrescante. Chicho molaba gratamente.
Chicho se marchó haciendo malabarismos con su pelota.

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